Las actividades sensoriales son experiencias de juego diseñadas para estimular los sentidos del bebé, ayudándole a conectar con el mundo que lo rodea. Durante el primer año, estas dinámicas fortalecen el cerebro del recién nacido mediante la vista, el tacto, el oído y el olfato. Además, no requieres juguetes costosos, pues el mejor estímulo eres tú y el entorno del hogar.
La llegada de tu bebé transforma tu vida por completo. Cada día descubres nuevas formas de demostrarle tu amor infinito. Al principio, puede parecer que solo duerme y come, pero su cerebro trabaja intensamente. Por eso, queremos acompañarte en esta etapa tan especial.
Sigue leyendo este artículo para conocer todo al respecto y disfrutar momentos únicos con tu hijo.
Básicamente, las actividades sensoriales son invitaciones al descubrimiento. A través de ellas, tu bebé recibe información del entorno que su cerebro procesa y organiza. Este proceso es la base de la estimulación temprana, fundamental para crear conexiones neuronales fuertes.
Cuando tu bebé toca una textura suave o escucha tu voz, está aprendiendo. Por consiguiente, estas experiencias fomentan el desarrollo cognitivo y motor. Además, son una herramienta poderosa para calmarlo y fortalecer el vínculo afectivo entre ustedes.
Durante los primeros 12 meses, los bebés son exploradores natos. Al principio, la vista es borrosa, pero el oído y el tacto están muy activos. Posteriormente, la boca se convierte en su principal herramienta de exploración sensorial (HealthyChildren, 2022). Finalmente, el equilibrio y la coordinación entran en juego cuando empieza a moverse más (Mayo Clinic, 2023).
Adaptar el juego a la etapa de desarrollo es vital. No obstante, recuerda que cada bebé tiene su propio ritmo. El objetivo es el aprendizaje a través del juego, sin presiones ni expectativas rígidas. Algunas opciones son las siguientes:

No necesitas comprar juguetes costosos para realizar excelentes actividades sensoriales; de hecho, tu hogar está lleno de objetos cotidianos que, con un poco de creatividad, se convierten en herramientas perfectas para despertar sus sentidos. Lo más importante es seleccionar elementos que no representen un peligro. Entre los elementos que puedes usar se encuentran:
Recuerda que es seguro usar objetos del hogar como materiales sensoriales siempre que estén limpios y no sean pequeños ni afilados. Revisa siempre antes de ofrecérselos.
La seguridad es lo primero al momento de jugar. Antes de iniciar cualquier actividad, asegúrate de crear un entorno protegido siguiendo estas recomendaciones básicas para evitar accidentes:
Observar a tu bebé es la clave. Si mantiene el contacto visual, sonríe o emite sonidos, está disfrutando. Por el contrario, si voltea la cara, llora o se arquea, puede estar sobreestimulado. En ese caso, es mejor pausar y buscar un ambiente tranquilo.
Recuerda que el objetivo es conectar. Por lo tanto, si tú disfrutas el momento, es muy probable que él también lo haga. La ternura y la paciencia son tus mejores aliados en este proceso.
A continuación, resolvemos algunas dudas comunes sobre el juego sensorial:
Evitar las pantallas en el primer año es lo más recomendado por expertos. En su lugar, el juego real ofrece beneficios insustituibles. Por ejemplo, salir al parque y dejar que sienta el pasto o el viento en su cara es una experiencia sensorial completa.
Así mismo, narrar lo que haces durante el día estimula su lenguaje. Cocinar cerca de él (en un lugar seguro) le permite oler nuevos aromas. Estas vivencias cotidianas construyen su mundo y le dan seguridad.
Estas actividades son solo el comienzo de un mundo de descubrimientos. Para seguir aprendiendo sobre el desarrollo de tu bebé y encontrar más consejos expertos para cada etapa, te invitamos a explorar nuestra Winnypedia y todos los productos que ofrecemos en Winny.
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